Mio SLICE. ¿La revolución PAI?

Mio SLICE. ¿Realmente supone alcanzar otro nivel en la monitorización de la actividad física diaria? ¡Vamos a verlo!

Introducción

Los canadienses de Mio Global son los encargados de proveer los sensores ópticos de pulsaciones a buena parte de los dispositivos de monitorización del ritmo cardíaco del mercado (ej. Tom Tom Runner).

A su vez, Mio comercializa su propia gama de productos (Mio LINK, Mio Velo, Mio ALPHA2, Mio FUSE, …), aunque de un tiempo a esta parte, han focalizado sus esfuerzos en potenciar su última creación: la pulsera Mio SLICE.

¿En qué se diferencia Mio SLICE de los otros dispositivos de Mio y de las otras opciones existentes en el mercado?

Aparte de ofrecer un diseño más ergonómico y de dimensiones más contenidas que los anteriores modelos de la marca, el Mio SLICE integra la nueva tecnología de medición de la actividad física denominada PAI (Personal Activity Intelligence), exclusiva de Mio.

Este novedoso sistema de medición se basa en la frecuencia cardíaca que, monitorizada las 24 horas del día, nos arroja una información sobre actividad física que, según Mio, resulta mucho más precisa que la simple y fórmula de sumar 10000 pasos diarios.

¿Qué hace Mio con toda esta información de frecuencia cardíaca? Sencillamente lo confronta a nuestro perfil personal y le aplica un algoritmo (basado en el estudio de la actividad física de 60000 personas) a fin de arrojar un número (puntuación PAI) que se va actualizando conforme vayamos acumulando tiempo de actividad / inactividad. El objetivo establecido para mantener un estilo de vida dinámicamente saludable es mantener la puntuación PAI por encima de 100 puntos, lo que nos “obligará” a realizar actividades en las cuales nuestra frecuencia cardíaca alcance valores medios/altos. A su vez, conforme mejoremos nuestro estado físico, será progresivamente más costoso conseguir puntos PAI.

Para conocer PAI con más detalle os recomendamos consultar el siguiente enlace.

Primeras impresiones del dispositivo

Lo primero que hemos de matizar es que nuestra prueba se basa, principalmente, en las necesidades de un corredor de montaña. Posiblemente un crossfitter, un deportista que desarrolla su actividad física principalmente en un gimnasio o, incluso un corredor de asfalto, un nadador o un ciclista puede llegar a conclusiones diferentes a las nuestras.

Por otra parte, tampoco vamos a ahondar aquí en las características, particularidades y prestaciones del sensor óptico, ya que fue objeto de análisis en nuestra prueba del Mio LINK y Mio ALPHA, siendo la experiencia de uso del Mio SLICE similar a la de ambos modelos:

Tests Mio Link & Mio Alpha:

Mio LINK y Mio ALPHA. ¿Adiós a la cinta pectoral? (I)

Mio Link y Mio Alpha. ¿Adiós a la cinta pectoral? (II)

Tras el unboxing, instintivamente tratamos de ajustarnos la pulsera en la muñeca. Para los que estamos acostumbrados a utilizar otros dispositivos de la casa Mio (Mio FUSE, Mio ALPHA,…) apreciamos un gran avance en términos de reducción del volumen total de la pulsera y el esfuerzo por lograr un diseño más actual.

En cualquier caso, el sistema de cierre se nos ha antojado un tanto incómodo para dar con el punto de ajuste ideal y no parece del todo firme, con lo que auguramos que será fácil que se nos suelte la pulsera con relativa frecuencia.

En cuanto al sistema de carga, nada nuevo en el horizonte. Un cable USB con una pequeña base que se ensambla con facilidad a la pulsera.

Mio PAI 2

La utilización de la pulsera Mio SLICE no se concibe sin la instalación Mio PAI 2 app en nuestro Smartphone. Solo desde esta aplicación podremos configurar la pulsera y, a su vez, acceder a la información registrada con todo detalle.

Esta aplicación está disponible tanto para iOS como para Android. Las pruebas que hemos realizado en TrackinTrails han sido con la versión para iOS instalada en un iphone 6 Plus y en un iPhone SE.

Puesta en marcha

Lo primero que hemos de hacer para disfrutar del Mio SLICE es cargarlo, así como, tal como hemos indicado, instalarnos la aplicación Mio PAI 2 en nuestro Smartphone y proceder a su sincronización. Para ello Mio ha redactado el documento getting started, bien detallado y de fácil comprensión.

Siguiendo al pie de las letras estas instrucciones no hemos observado incidencia alguna, con lo que, en pocos minutos, hemos procedido a configurar las diferentes opciones dentro de la aplicación:

Lógicamente, las otras pantallas de la aplicación parten de cero, pero se irán actualizando cada vez que sincronicemos nuestra pulsera con la app, con lo que podremos ir visualizando nuestros datos clave de actividad diaria, tales como:

Los puntos PAI totales / ganados durante cada día

la frecuencia cardíaca monitorizada 24×7 (salvo los períodos de carga).

Los entrenamientos (workouts) realizados, monitorización del sueño, así como de la calidad del mismo.

 

Las pulsaciones mínimas registradas en las últimas 24 horas, ya que el Resting heart rate se actualiza automáticamente, eliminando el dato que hayamos informado nosotros al introducir los datos de perfil de usuario. Esto no sucede, sin embargo, con el Maximum heart rate.

Let’s go!

Tras un repaso a lo que potencialmente la pulsera Mio SLICE ofrece, os transmitimos nuestras impresiones detalladas tras el extenso período de pruebas al que lo hemos sometido.

Afortunadamente pudimos acceder a este modelo desde el primer día de lanzamiento al mercado. Ello conllevó, por el contrario, “sufrir” algunas incidencias de sincronización entre Mio PAI 2 y el Mio SLICE, así como algunos aspectos de la configuración del botón de la pulsera que no eran adecuados y que hubimos de reportar a Mio Support. Tras la primera actualización de firmware del dispositivo, prácticamente todas estas incidencias quedaron subsanadas, con lo que nuestra experiencia de uso mejoró sustancialmente tras apenas dos semanas en nuestras manos.

Para empezar, la pulsera Mio SLICE requiere ajustarse correctamente en la muñeca. Para ello debe estar situada por encima del hueso de la muñeca y quedar medianamente ceñida (sin oprimir, pero sin holguras). Este detalle es extrapolable a cualquier dispositivo de monitorización de las pulsaciones mediante sensor óptico.

Una vez hecho esto, comprobaremos que, tras pulsar repetidamente el botón de la pulsera, en numerosas ocasiones no se informa la frecuencia cardíaca. Ello es debido a que, por razones de ahorro de batería, cuando nuestro pulso está en valores de reposo (o mientras dormimos), Mio SLICE solo monitoriza nuestras pulsaciones cada 5 minutos. Al aumentar la frecuencia cardíaca la pulsera cambiará automáticamente a monitorizar este dato cada minuto (en intensidades bajas) o incluso cada segundo (en intensidades medias y altas). Es por ello que Mio Slice no sirve para consultar nuestras pulsaciones en cada momento a través de su pantalla, salvo mientras estamos realizando un ejercicio físico de cierta intensidad.

Con todo, el concepto PAI, así como el punto de vista desde el que Mio había planteado su incorporación en el Slice nos parecía realmente interesante y adecuado, pero no tardamos mucho tiempo en darnos cuenta de algunos “gaps” que, entendemos, Mio debería haber tenido en cuenta durante la fase de desarrollo del producto.

“La primera en la frente”…

Como corredores que somos y, a su vez, acostumbrados a utilizar otros productos de Mio como sustitutivos de la, a nuestro entender, molesta cinta pectoral, procedimos inmediatamente con el emparejamiento de la pulsera con nuestro reloj Suunto Ambit 3 Peak a través de Bluetooth Smart, tal como hemos hecho hasta ahora con el Fuse, el Alpha, el Link, … Nuestra sorpresa fue la de encontrarnos con que, aunque el emparejamiento parece realizarse, a la hora de iniciar el ejercicio, la sincronización es imposible. Tras varios intercambios de mails con el soporte técnico de Mio, la respuesta final de dicho soporte técnico fue que Mio Slice está pensado como dispositivo de fitness, cuyo usuario final no valora esta funcionalidad. En fin… A pesar de discrepar plenamente, descartamos que Mio invierta, al menos en el futuro inmediato, el más mínimo esfuerzo y recursos en arreglar esto.

En fin, resignados a prescindir de esta feature, proseguimos con las pruebas.

Nuestra puesta de largo del Mio Slice como herramienta de monitorización en carrera fue en el Trail Rocacorba. Antes de que se diera el pistoletazo de salida hicimos un último intento de emparejamiento con nuestro Suunto Ambit 3, pero nada … Así que, simplemente pusimos el Mio Slice en modo “Workout” con el propósito de que grabara nuestra frecuencia cardíaca cada segundo y nos pusimos en marcha.

Durante esta prueba nos dimos cuenta de tres hándicaps que supone su utilización en trail:

– La primera que nos resultó muy complicado, por no decir imposible, ver la información de la pantalla del Mio SLICE. La luz que desprende es muy tenue, quedando totalmente anulada por la luz exterior.


– La segunda (derivada en parte de la primera) es que no permite una monitorización directa mientras estamos haciendo ejercicio outdoor. Ello podría suplirse si la información de frecuencia cardíaca pudiera sincronizarse con nuestro reloj Bluetooth pero, al no disponer de esta funcionalidad, nos tenemos que conformar con analizar los datos a posteriori y solo a través de la app Mio PAI 2. Solo con un dispositivo ANT+ podremos grabar esta información e ir consultándola en la pantalla de dicho dispositivo ANT+, mientras hacemos ejercicio.

ANT+ es la única posibilidad de emparejamiento. Su funcionamiento es satisfactorio -> link

– La tercera es que en dos o tres ocasiones se nos soltó el enganche de la pulsera. Simplemente con una leve presión en el lugar adecuado es muy fácil que acontezca. En nuestro caso sucedió en dos ocasiones al rozar con alguna piedra o rama en tramos donde era necesario utilizar las manos. También el cristal de la pantalla sufrió las rigurosidades del trail running a modo de rayaduras en su superficie.

Un cuarto hándicap del que nos dimos cuenta a posteriori es que el modo “workout” se había ventilado buena parte de la batería (más adelante aportamos datos concretos sobre la durabilidad de la misma).

Nuestras conclusiones tras esta primera toma de contacto ya eran claras. No es un producto pensado para cubrir las necesidades de un trail runner. Una pena porque potencialmente lo sería, pero la focalización de Mio estrictamente hacia el mercado de fitness ha puesto palos en sus propias ruedas en cuanto a la versatilidad del producto, simplemente por no tener en cuenta pequeños detalles que seguramente no habría resultado costoso haber implementado en su fase de desarrollo.

A pesar de este decepcionante arranque, no queríamos tirar la toalla. De hecho, curiosamente, la pulsera Mio SLICE no abandonó nuestra muñeca en ningún momento ni nos llegamos a plantear volver a rescatar las Mio FUSE y ALPHA que teníamos guardadas en un cajón. El motivo no era otro que la experiencia de uso de las utilidades Mio PAI y de análisis del sueño estaban siendo plenamente satisfactorias.

La acumulación de puntos PAI llega a ser adictiva. Para un deportista comprometido ya no se trata solo de mantener los puntos PAI por encima de 100 (algo que le resulta relativamente fácil) sino incluso mantenerlos por encima de 200, 300… Tomarse dos días de descanso y ver como la puntuación PAI va cayendo hace que te pongas las pilas y, al tercer día, te levantes del sofá con ganas de sumar puntos. Desde luego, como elemento motivador para hacer ejercicio funciona a las mil maravillas.

Por otro lado, el análisis del sueño nos ha sorprendido gratamente. No sabemos exactamente cómo demonios lo hace, pero encaja bastante bien lo que nos informa Mio PAI 2 cada mañana con la experiencia nocturna. Como dato curioso, os compartimos los datos grabados por Mio Slice durante la noche en la que Kilian Jornet completó la primera ascensión al Everest (y que nos tuvo en vilo y refrescando la información de Summits of My Life cada dos por tres):

Para una experiencia de uso satisfactoria del Mio SLICE, os hacemos aquí varias recomendaciones:

  • No poner en marcha el modo “Workout” cuando vayamos a hacer ejercicio físico conlleva que, hasta que la pulsera no detecte un aumento de pulsaciones significativo, no cambiará a registrar las pulsaciones cada segundo, con lo que la medición no será del todo rigurosa en los primeros minutos de entrenamiento y puede que algún PAI no se contabilice. Por lo tanto, resulta más que recomendable hacer uso del modo workout.
  • Por el mismo motivo, hemos comprobado que realizando ejercicios de intensidad, pero muy cortos en duración (escalada en bloque, por ejemplo) no sumaremos PAI alguno, a menos que pongamos previamente el Slice en modo “workout”.
  • Hemos de tener en cuenta que, a media noche, dado que se produce el reset de puntos PAI diarios, la pulsera detiene el “workout” que pudiera estar en curso. Esto ha sido reportado por nosotros al soporte técnico de Mio como incidencia ya que, si estamos realizando deporte por la noche, hemos de estar atentos para volver a arrancar el modo “workout” si han dado las 12:00. Ello provocará, en el mejor de los casos, que nuestro “workout” quede dividido en dos, siendo lo más habitual que no hayamos caído en la cuenta y que el registro de nuestra actividad a partir de las 12 no quede registrada como habríamos deseado. Esperamos que esta incidencia quede solucionada con la próxima actualización de firmware.

Duración de la batería / tiempos de carga

Este análisis se merece un apartado propio, ya que la información del fabricante no se corresponde en absoluto con la realidad. A su vez, la mayor/menor duración de la batería dependerá de numerosos factores que han de tenerse en consideración. En todo caso, avanzamos que, en el mejor de los casos, la duración total de la batería difícilmente superará los tres días y medio, dato que difiere sustancialmente de los cinco días anunciados por Mio.

Tras las pruebas realizadas, hemos obtenidos los siguientes resultados:

– Duración de la batería (el dispositivo siempre en la muñeca):

  • Con configuración de máximo ahorro, con medición de pulsaciones cada 5 minutos, salvo aproximadamente 30 minutos al día de media/alta intensidad (medición cada segundo): Entre 3 días – 3 días y medio.
  • En modo “workout”: Aprox. 42 horas.

 

– Tiempo de carga:

  • 2 horas 48 min.

Estos resultados, unido al hecho de que el porcentaje de batería restante solo se muestra en el smartphone y no en la pulsera (y que cuando la pulsera avisa “low battery” apenas queda tiempo de uso), provocan que tengamos siempre que anticiparnos a fin de no quedarnos sin batería en el momento más inoportuno. Con el tiempo, hemos adoptado la costumbre de tener el cargador siempre a mano y aprovechar determinados momentos de inactividad en los que disponemos del ordenador para cargarlo. No recomendamos dejarlo cargando durante la noche (como habitualmente se hace con el teléfono móvil), ya que con ello nos perderíamos el análisis del sueño, que es una de las mejores funcionalidades que incorpora el Mio Slice.

¿Vale lo que cuesta?

Como buen gallego os diré que “depende” y nunca ha sido tan cierto …

Si eres un deportista que se ajusta a todas o la mayoría de las características descritas aquí:

  • Suele realizar entrenamiento de corta/media duración.
  • No precisa sincronizar la información de frecuencia cardíaca con su reloj deportivo o dispone de uno con tecnología ANT+.
  • Suele realizar ejercicio acompañado de su Smartphone.
  • No tiene en cuenta los datos sobre tiempos de recuperación (el HRV no se obtiene con los sensores ópticos).
  • No precisa guardar un histórico de la información grabada (Ojo! la app Mio PAI 2 solo guarda los datos de la última semana).
  • Acostumbra a entrenar indoor (no en exteriores).
  • Sus actividades no comprometen la robustez del clip de la muñeca (como sí lo hacen, por ejemplo, la escalada y trail running técnico).
  • Tiene presente que, aproximadamente, cada tres días deberá cargar la batería del Mio SLICE, pero ello no le supone inconveniente alguno.

Los 139 € a desembolsar a día de hoy por el Mio SLICE merecen la pena ya que, a cambio, obtendrás información realmente precisa y valiosa sobre tu actividad física diaria basada en el esfuerzo que ha desempeñado el músculo más importante de tu organismo (y no por algo tan especulativo como es sumar 10000 pasos). Este valor añadido es realmente estimable.

Por el contrario, en caso de que algunos de los puntos enumerados sean un hándicap, has de valorar si realmente las virtudes suplen con creces las carencias, teniendo en cuenta el precio a pagar por el dispositivo.

Pros

  • Mio PAI: Este sistema de monitorización de la actividad física es un gran punto a su favor. Por sí mismo, puede justificar la inversión en este modelo.
  • Monitorización de la frecuencia cardíaca 24×7: Muy interesante poder tener registrada esta información de forma ininterrumpida.
  • Monitorización del sueño: Nos ha parecido muy preciso, bien detallado y útil.
  • Posibilidad de utilizarse como sustitutivo de la cinta de pecho en dispositivos ANT+.
  • Ergonomía: Comparado con los otros productos de la marca, ofrece mayor comodidad.

Contras

  • Duración de la batería / tiempos de carga: Escasa la primera. Muy larga la segunda.
  • Visualización de la pantalla en exteriores: Puede resultar imposible en días soleados, aun con la intensidad configurada al máximo.
  • Incompatibilidad con reloj Bluetooth: Una pena no disponer de la misma versatilidad ofrecida con los dispositivos ANT+.
  • Correa con ajuste poco firme: Resulta relativamente fácil que se suelte.
  • Cristal de la pantalla altamente expuesto a sufrir rayaduras.

It’s worth…U P  T O  Y O U! 😉

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